El crecimiento de la inteligencia artificial aumenta la demanda física de cobre, litio, galio y tierras raras para centros de datos, redes y almacenamiento. Un análisis difundido por Panorama Minero estima que la infraestructura puede requerir entre 100 y 150 toneladas de cobre por megavatio al incluir transmisión y subestaciones.
El artículo también advierte sobre energía, agua y territorio: los centros de datos habrían consumido cerca de un billón de litros de agua en 2025. A la vez, la IA puede mejorar exploración, seguridad y productividad mediante autonomía y gemelos digitales.
La oportunidad para la minería argentina no debería reducirse a vender más materia prima. El debate necesita balances de agua y energía, trazabilidad de cadenas, reciclaje y políticas de procesamiento local que distribuyan valor sin trasladar costos ambientales a las comunidades.