Un intento de financiamiento por más de $52.600 millones para un desarrollo inmobiliario en Mar del Plata derivó en una controversia dentro del Banco Nación. El gerente zonal Pablo Pourrere objetó la operación por escrito y luego recibió la orden de trasladarse a Reconquista, decisión que quedó suspendida por una cautelar federal.
La Nación informó que una auditoría interna detectó inconsistencias técnicas y documentales, mientras el banco sostuvo que el préstamo finalmente fue rechazado y que el traslado respondía a una resolución anterior e independiente. La firma solicitante había sido constituida en 2024 y tiene como socio mayoritario a Mariano Jinkis.
La causa exige distinguir hechos comprobados de sospechas, pero también reclama transparencia institucional. El banco público debería explicar la evaluación de riesgo, la cadena de autorizaciones y las razones del traslado para despejar cualquier duda sobre presiones a controles internos.