Nuevas cifras oficiales sobre el uso del agua por parte de la minería volvieron a poner en discusión el peso de la actividad dentro del consumo provincial. El tema es central en San Juan por la escasez hídrica y por la expansión esperada de proyectos de mayor escala.
El relevamiento difundido por Tiempo de San Juan permite comparar usos, pero cualquier porcentaje depende de la cuenca, el período y la metodología elegida. Un promedio provincial puede ocultar una presión elevada en un territorio específico o durante meses críticos.
La discusión pública necesita separar captación autorizada, consumo efectivo, recirculación y calidad del agua devuelta al ambiente. También debe incluir proyecciones futuras: los proyectos de cobre no tendrán necesariamente la misma demanda que las operaciones actuales.
La Provincia debería ofrecer datos abiertos por mina y cuenca, con mediciones periódicas y auditorías independientes. Sin esa desagregación, tanto la defensa automática como el rechazo absoluto de la actividad descansan en números que la ciudadanía no puede comprobar.