SLB, una de las mayores compañías mundiales de servicios petroleros, informó que no participa ni prevé intervenir en licitaciones vinculadas con proyectos de hidrocarburos en las Islas Malvinas y sus aguas circundantes. La empresa encuadró la decisión en el Decreto 868/2026 y reafirmó que cumplirá la normativa argentina.
El comunicado de la filial local, difundido este sábado y reproducido por Diario de Cuyo, llegó después de que el Gobierno nacional abriera actuaciones contra 45 personas y empresas por actividades petroleras sin autorización argentina. El procedimiento busca establecer posibles incumplimientos de la Ley 26.659 y puede alcanzar a accionistas y prestadores de servicios.
SLB no estaba vinculada al proyecto Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration, cuyos responsables sostuvieron que las medidas argentinas no alterarán su cronograma. Por eso, el anuncio tiene peso político y preventivo, pero no equivale por sí mismo a la paralización del emprendimiento cuestionado.
La eficacia de la estrategia argentina dependerá de si logra limitar el acceso del proyecto a tecnología, financiamiento y contratistas internacionales sin afectar otras inversiones energéticas. La señal de SLB fortalece la posición regulatoria del país, aunque el resultado concreto deberá medirse en futuras licitaciones y contratos.