Un proyecto que permanece en comisiones de la Legislatura de San Juan propone incorporar aisladores sísmicos y disipadores de energía en hospitales y otros edificios estratégicos. La iniciativa, presentada por el Interbloque Justicialista en junio de 2025, volvió al debate público tras una seguidilla de terremotos en distintos países, informó Tiempo de San Juan.
El texto obliga a verificar las construcciones existentes y, cuando se detecten incumplimientos en inmuebles estatales, prioriza esas tecnologías modernas para consolidarlos. También fija un plazo máximo de diez años para adecuar los edificios alcanzados y asigna el seguimiento al Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía.
La propuesta suma capacitación para profesionales locales y toma como antecedente la consolidación de la Legislatura provincial realizada entre 2022 y 2024. Sus impulsores sostienen que el aislamiento de base puede proteger la estructura, el equipamiento y la continuidad operativa de servicios esenciales después de un sismo severo.
El objetivo preventivo es relevante para una provincia sísmica, pero el expediente todavía carece del consenso necesario para llegar al recinto. El debate deberá incorporar un inventario público de edificios prioritarios, costos, fuentes de financiamiento y plazos verificables para que la obligación no quede reducida a una declaración.