La Corte de Justicia de San Juan prepara una acordada para aplicar desde este sábado el nuevo Régimen Penal Juvenil, que bajó a 14 años la edad de imputabilidad y establece un modelo acusatorio. La medida busca resolver de manera provisoria el choque con el procedimiento local, donde las causas de menores todavía son investigadas por jueces.
Según informó 0264 Noticias, los magistrados de Niñez y Adolescencia podrán adoptar decisiones que la ley nacional asigna a los fiscales, como mediaciones, criterios de oportunidad y suspensiones de juicio a prueba. El Ministerio Público deberá ser notificado y la víctima tendrá participación en cada resolución.
La salida permite evitar un vacío inmediato, pero deja una zona de tensión institucional: la opinión fiscal podría no ser vinculante y las diferencias terminarían resolviéndose mediante apelaciones. La propia Justicia reconoce que San Juan necesita un Código Procesal específico y una estructura con más jueces, fiscales, defensores y asesores.
La implementación no debería reducirse a adaptar competencias sobre el papel. Tratar delitos juveniles exige garantías, equipos especializados y medidas socioeducativas capaces de prevenir reincidencias; sin presupuesto y reglas claras, la urgencia puede transformarse en una transición prolongada.