El Senado comenzará a discutir un Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes impulsado por la UCR, con beneficios diferenciados según el tamaño de cada empresa. La propuesta fija pisos desde USD 150.000 para microempresas y más de USD 12 millones para grandes firmas, y será analizada por las comisiones de Presupuesto, Legislación General y Economías Regionales.
Según informó Infobae, el proyecto contempla amortización acelerada en Ganancias y devolución de créditos fiscales de IVA para inversiones productivas. También incorpora un tratamiento especial para sistemas de riego, equipos de alta eficiencia energética y mallas antigranizo, herramientas de interés directo para economías regionales como la vitivinicultura y la producción agrícola sanjuanina.
El debate está atravesado por una negociación política: el oficialismo busca los votos radicales para avanzar, a su vez, con el denominado Súper RIGI para inversiones desde USD 1.000 millones. Esa convivencia entre regímenes obliga a revisar si los incentivos quedarán concentrados en grandes proyectos o si las empresas pequeñas y medianas accederán de manera efectiva al crédito y a los beneficios fiscales.
La discusión no debería limitarse al monto de las exenciones. El Congreso tendrá que exigir metas verificables de empleo, compras locales, inversión ejecutada y costo fiscal, además de controles posteriores. Sin esos parámetros, un régimen pensado para democratizar la inversión puede convertirse en otra ventaja tributaria sin impacto suficiente sobre la producción real.