La Rioja puso en vigencia la Ley 10.898, que reemplaza el esquema electoral provincial vigente desde 1983 y crea un juez electoral permanente. La reforma reorganiza competencias sin modificar el modo de votación, pero cambia quién controla los procesos, los padrones y la vida interna de los partidos.
Según informó Infobae, el Tribunal Electoral tendrá tres integrantes, mandatos de cuatro años y autarquía financiera. El nuevo juzgado actuará como primera instancia y fiscalizará patrimonio, afiliaciones, nombres, símbolos y elecciones internas de las fuerzas políticas.
La norma también obliga a tramitar los expedientes en forma electrónica y fija plazos breves: cinco días para que resuelva el juez y diez para el Tribunal. Si esos términos vencen, el expediente pasa al subrogante, un mecanismo pensado para impedir que una demora judicial altere el calendario político.
La especialización puede mejorar la trazabilidad, pero la autonomía formal no garantiza por sí sola independencia. La prueba será cómo se designa al nuevo juez, cómo se integra el Tribunal y si el control patrimonial se aplica con el mismo rigor al oficialismo y a la oposición.