Las 62 Organizaciones Peronistas normalizaron su estructura en Moreno y advirtieron que podrían presentar listas propias si la conducción del PJ bonaerense no garantiza lugares reales para representantes sindicales.
El encuentro reunió a delegados de 37 gremios y eligió a Karina Álvarez como secretaria general, la primera mujer en conducir esa estructura distrital. Julio Ledesma sostuvo que la representación obrera quedó reducida a espacios testimoniales y reclamó recuperar capacidad de decisión.
La advertencia expone una tensión que atraviesa al peronismo rumbo a 2027: integrar al movimiento sindical como actor programático o convocarlo sólo para movilizar. La amenaza de competir por separado puede aumentar la presión interna, pero también fragmentar una oposición que todavía busca ordenar liderazgo y estrategia.
La disputa no debería agotarse en porcentajes de candidaturas. Los sindicatos necesitan explicar qué propuestas llevarían a las listas sobre informalidad, caída del empleo industrial y negociación colectiva; sin una agenda verificable, el reclamo de representación corre el riesgo de convertirse en una pelea por cargos.