El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, consolidó un nuevo bloque de poder provincial que debilitó a su antiguo socio Carlos Rovira y modificó la representación misionera ante el Congreso. El movimiento obliga a la Casa Rosada a reconstruir un vínculo político que hasta ahora canalizaba a través del rovirismo.
Infobae informó que Passalacqua reúne 17 de las 40 bancas provinciales y sumó a la senadora Sonia Rojas Decut, quien formó el monobloque Movimiento por Misiones. También podrían acompañarlo los diputados nacionales Oscar Herrera Ahuad y Alberto Arrúa, cuyos votos pesan en una Cámara ajustada.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, viajará a Posadas para participar del encuentro de gobernadores del Norte Grande y deberá negociar con el nuevo centro de poder. El episodio muestra cómo los oficialismos provinciales vuelven a ser decisivos cuando el Gobierno nacional no cuenta con mayorías propias.
La reconfiguración puede mejorar la capacidad de Misiones para discutir recursos y políticas federales, aunque también expone un sistema de acuerdos basado en el intercambio de votos por gobernabilidad. La calidad institucional dependerá de que esas negociaciones sean públicas y se traduzcan en compromisos verificables, no en pactos personales.