El Gobierno decidió que su mesa política supervise el contenido y los tiempos de cada proyecto legislativo después de que el Senado eliminara los capítulos de tierras y manejo del fuego de la ley de propiedad privada. La Casa Rosada atribuye parte del fracaso a una comunicación deficiente.
Infobae señaló que Karina Milei ordenó centralizar la revisión antes del envío al Congreso y que el oficialismo buscará replicar la exposición pública utilizada para la reforma del Banco Central. La decisión intenta evitar contradicciones entre funcionarios y negociadores parlamentarios.
El diagnóstico, sin embargo, queda incompleto si reduce el problema a explicar mejor. El capítulo de tierras generó objeciones sobre control provincial, concentración y beneficiarios finales, cuestiones sustantivas que no desaparecen con una campaña de comunicación.
Para San Juan, donde la tierra se cruza con minería, agua y soberanía territorial, el debate exige datos y resguardos específicos. Centralizar decisiones puede ordenar al oficialismo, pero la legitimidad dependerá de aceptar cambios del Congreso y abrir información antes de pedir votos.