El presidente español Pedro Sánchez respondió a Javier Milei durante la Cumbre Iberoamericana y sostuvo que el insulto no forma parte de su manera de hacer política.
Infobae señaló que el pronunciamiento llegó después de que el mandatario argentino calificara a Sánchez de manera agraviante durante una visita a España. El cruce vuelve a trasladar una disputa personal a un ámbito de cooperación regional.
Las diferencias ideológicas son legítimas, pero los jefes de Estado administran vínculos que afectan comercio, inversiones y comunidades migrantes. La diplomacia necesita posiciones firmes con lenguaje institucional para que la provocación no degrade intereses públicos.