Estudiantes y docentes de la Escuela Manuel Savio, de Calingasta, participaron del primer monitoreo participativo de agua organizado por el proyecto de cobre Los Azules. Durante tres días tomaron muestras en cuatro puntos de la zona y acompañaron su análisis en un laboratorio de la ciudad de San Juan, según informó Tiempo de San Juan con datos de la empresa.
Los puntos los eligieron los propios participantes: Candadito, el Canal Barrealito (un canal de riego de Villa Calingasta), el río Los Patos y el kilómetro 101 del río San Juan. Además se tomaron duplicados y blancos como controles de calidad. Dos técnicos del CIPCAMI, el laboratorio ambiental oficial para la minería, hicieron sus propias tomas para analizarlas por separado.
Las muestras viajaron con cadena de custodia y bajo vigilancia de los representantes de la escuela hasta el laboratorio privado SGS, que entregó a cada participante un protocolo con los resultados. La empresa deberá elaborar un informe y convocar, dentro de los 60 días, a una reunión con los monitores y referentes de la comunidad para interpretar los datos. Esa documentación también se presentará ante la autoridad ambiental minera.
El ejercicio es habitual en la industria y sirve para que vecinos puedan verificar por sí mismos si una actividad afecta el agua. Pero el valor real dependerá de lo que venga después: por ahora no se difundieron los resultados, y el análisis principal lo hizo un laboratorio contratado en el marco del plan de monitoreo del propio proyecto. En un departamento donde el agua es la principal preocupación frente al avance minero, la prueba será que los números del CIPCAMI y los de SGS se publiquen completos y puedan compararse.
Fuente: Tiempo de San Juan.