Victoria Villarruel habilitó el pedido de la senadora Anabel Fernández Sagasti para participar a distancia en la sesión del jueves, debido a una recomendación médica por su embarazo de 32 semanas. La decisión quedó sometida al pleno del Senado y abrió una nueva confrontación con la Casa Rosada.
El oficialismo busca tratar la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuyo capítulo sobre tierras rurales ya fue reformulado para conseguir apoyos. Fuentes libertarias citadas por Infobae sostienen que incorporar el voto remoto a una sesión iniciada y pasada a cuarto intermedio requeriría dos tercios; la oposición interpreta que puede resolverse como una cuestión reglamentaria.
La discusión incide sobre un quórum ajustado. La Libertad Avanza afirma tener los 37 votos para sesionar, aunque dentro del bloque persisten dudas, y la participación de Fernández Sagasti podría modificar una votación que ya obligó al Gobierno a negociar cambios en el límite de tierras en manos extranjeras.
El caso combina una necesidad de accesibilidad con una disputa política. El Senado debería resolverla mediante una regla general, transparente y aplicable a cualquier legislador en una situación equivalente. Convertir una excepción médica en una pulseada entre el Ejecutivo y la Vicepresidencia debilita la previsibilidad del procedimiento parlamentario.