Los procesos internos del Partido Justicialista en Salta y Jujuy quedaron sin competencia efectiva y expusieron una fragmentación que anticipa conflictos para 2027. En ambas provincias se impusieron listas únicas luego de intervenciones y decisiones de juntas electorales, según reconstruyó Infobae.
En Salta fue proclamado Julio Argentino San Millán, funcionario cercano al gobernador Gustavo Sáenz. El sector de Juan Manuel Urtubey y Pablo Kosiner no presentó lista mientras mantiene una apelación ante la Cámara Nacional Electoral y cuestionó la legitimidad de un proceso realizado antes de que quede firme la intervención judicial.
En Jujuy, la junta electoral rechazó la nómina encabezada por Rubén Rivarola por inconsistencias y dejó encaminada la lista de Carlos de Aparici, impulsada por la senadora Carolina Moisés. Aunque existe margen formal para subsanar faltas, el sector desplazado acusa una maniobra y la elección prevista para el 30 de agosto quedó sin una disputa clara.
La renovación de autoridades resolvió quién controla los sellos, pero no produjo unidad política. El método de listas únicas puede ordenar la estructura en el corto plazo; sin reglas aceptadas por todos los sectores, también consolida oposiciones paralelas y reduce la capacidad del peronismo de ofrecer una estrategia nacional coherente.