Un encuentro organizado por el gobernador riojano Ricardo Quintela volvió a mostrar las dificultades del peronismo para construir una estrategia común hacia 2027. Máximo Kirchner participó de la actividad, mientras Axel Kicillof evitó una foto que su entorno consideraba forzada.
Según informó Infobae, Quintela buscó acercar a las dos vertientes enfrentadas, pero la ausencia del gobernador bonaerense dejó expuesta la falta de acuerdo sobre conducción, candidaturas y método de selección. En el kicillofismo sostienen que una competencia interna sería más genuina que un pacto de cúpulas.
Máximo Kirchner, por su parte, defendió la necesidad de unidad con contenido y volvió a marcar diferencias con Kicillof. La discusión ya no es sólo personal: define cómo se reorganizará la principal oposición, qué lugar tendrá Cristina Kirchner y si las PASO funcionarán como salida o como una nueva etapa de fragmentación.
La disputa nacional también repercute en los armados provinciales, incluido San Juan, donde el peronismo atraviesa su propia reconfiguración. Una coalición competitiva necesitará algo más que una foto: programa, reglas aceptadas y una respuesta creíble a los problemas económicos y sociales que busca representar.