La irregularidad en el pago de créditos a las familias llegó a casi 13% y marcó un nuevo máximo. El deterioro alcanza préstamos personales, tarjetas y otras líneas utilizadas por hogares para sostener consumo y gastos corrientes.
0264 Noticias reportó que el indicador prolongó una tendencia ascendente. La combinación de ingresos presionados, tasas elevadas y refinanciaciones vuelve más difícil normalizar deudas una vez que comienzan los atrasos.
La cifra contradice cualquier lectura basada sólo en estabilidad macroeconómica. El Banco Central y las entidades deben publicar tasas efectivas, refinanciaciones y castigos por segmento; sin esa apertura, no puede medirse si el riesgo surge de hogares sobreendeudados o de crédito ofrecido en condiciones insostenibles.