Analistas describen una recuperación en forma de "K": crecen minería, agro y finanzas, mientras industria, construcción y comercio —los grandes empleadores— siguen flojos. Szewach, en Infobae, atribuyó parte del freno al crédito restringido, a la caída de la masa salarial real y a una demanda de pesos que no apareció como se esperaba.
La inversión extranjera se concentra en minería y Vaca Muerta; en 2025 la IED fue 83% inferior a 2023. El empleo que aparece suele ser más informal, mientras caen puestos asalariados registrados.
San Juan encarna esa K: anuncios cupríferos millonarios conviven con familias endeudadas y comercio en modo supervivencia.
Sin mercado de capitales, reforma impositiva y bienes públicos decentes, el cambio de régimen queda a medias. El cobre no reemplaza a una política industrial; a lo sumo la financia si el Estado exige derrame real.