El Concejo Deliberante de Capital aprobó por seis votos contra cinco una ordenanza que crea un nuevo Registro Municipal de Feriantes. La norma exige un permiso específico para cada actividad, ubicación y horario, y fija 60 días para que quienes ya trabajan se adapten.
Tiempo de San Juan señaló que los permisos serán personales, temporales, precarios y revocables. La oposición peronista cuestionó los requisitos, mientras el oficialismo defendió la prioridad del uso comunitario y libre del espacio público.
Ordenar ferias puede mejorar higiene y circulación, pero la precariedad del permiso no debe convertirse en discrecionalidad. El municipio necesita publicar criterios de asignación, motivos de rechazo y un canal de revisión que proteja a trabajadores de decisiones arbitrarias.