Autoridades de San Juan analizan un mapa territorial de prestaciones para reorganizar la atención de afiliados de PAMI entre hospitales y oferta privada. El objetivo es identificar vacíos y evitar una concentración innecesaria en efectores públicos.
La herramienta puede mejorar derivaciones si se construye con datos actualizados de especialidades, turnos y distancia. No debería convertirse en un simple traslado de pacientes sin garantías de cobertura y continuidad.
PAMI y la Provincia deben publicar indicadores de espera y reclamos por departamento. La coordinación será útil si reduce barreras reales para personas mayores y no sólo ordena administrativamente la demanda.