El proyecto Hualilán obtuvo por cuarto año consecutivo una certificación internacional de carbono neutral y negativo. La operadora Golden Mining informó que el inventario correspondiente a 2025 fue compensado con bonos verdes por encima de las emisiones registradas.
La medición y compensación de gases de efecto invernadero incorpora un indicador ambiental a la etapa de desarrollo del proyecto. El sello permite seguir una parte de la huella climática, pero no resume impactos sobre agua, biodiversidad, residuos o territorio.
Los bonos de carbono son una herramienta válida cuando acompañan reducciones directas y cuentan con trazabilidad. Si sólo sustituyen cambios operativos, existe el riesgo de convertir la neutralidad en una declaración contable difícil de verificar.
La empresa debería publicar el inventario completo, la metodología, las emisiones reducidas y el origen de los créditos adquiridos. La certificación gana valor cuando especialistas y comunidades pueden contrastar sus datos con la evolución real del proyecto.