El proyecto de Inocencia Fiscal II no consiguió dictamen en el Senado después de que el radical Flavio Fama se retirara de la reunión sin firmar. El texto avanzó en un plenario de Justicia y Asuntos Penales y de Presupuesto y Hacienda, pero quedó sin los apoyos necesarios.
La iniciativa busca modificar el tratamiento de fondos no declarados y eliminar topes de ingresos y patrimonio que figuraban en versiones previas. El oficialismo sostiene que la formalización de ahorros puede ampliar el mercado de capitales y movilizar inversión.
La discusión enfrenta un dilema de equidad: facilitar la entrada de dinero al circuito formal puede generar actividad, pero reglas demasiado amplias pueden premiar incumplimientos y debilitar controles contra maniobras ilícitas.
Antes de avanzar, el Senado debería precisar trazabilidad, exclusiones, controles y costo fiscal. La confianza no se construye sólo con una promesa de menor persecución, sino con una norma clara que distinga al ahorrista del lavado y trate de manera justa a quienes ya cumplieron.