La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de San Juan puso en marcha un registro provincial para identificar los daños que provoca la cotorra argentina en cultivos y relevar también los riesgos asociados a su presencia en zonas urbanas. La herramienta apunta a reunir información de productores y vecinos para definir acciones de manejo con respaldo técnico.
Según informó Diario de Cuyo, los datos servirán para medir el alcance territorial del problema y planificar controles poblacionales. La iniciativa se suma al trabajo acordado en junio entre la Provincia y la Universidad Nacional de San Juan para estudiar la población de cotorras y reducir su impacto sobre la producción local.
El registro es un primer paso, pero por sí solo no resuelve las pérdidas. Para que no quede reducido a un buzón de reclamos, el Gobierno provincial deberá publicar cuántos casos recibe, en qué departamentos se concentran, qué cultivos resultan afectados y qué criterios usará para intervenir.
El desafío será proteger la actividad agrícola sin aplicar medidas indiscriminadas sobre la fauna. Una política sostenida necesita datos abiertos, seguimiento científico y plazos de respuesta verificables; de lo contrario, la carga de documentar el daño volverá a recaer sobre productores que ya vienen reclamando soluciones.