El Ministerio de Capital Humano responsabilizó a las gestiones kirchneristas por el deterioro que mostraron los estudiantes argentinos en las pruebas PISA 2025. La evaluación registró retrocesos en Matemática, Lectura y Ciencias, con un 76% de los alumnos de 15 años por debajo del nivel básico en Matemática.
El comunicado oficial sostuvo que el desempeño debe leerse como resultado del recorrido escolar iniciado años atrás. Ese argumento aporta contexto temporal, pero no libera a la administración actual de explicar qué políticas aplica para recuperar aprendizajes, acompañar a docentes y reducir desigualdades entre jurisdicciones.
Convertir un diagnóstico educativo en una disputa partidaria puede simplificar un problema acumulado durante décadas. La caída exige comparar programas, inversión, asistencia, formación docente y resultados, con metas públicas que permitan evaluar avances y corregir fracasos.
La discusión nacional también alcanza a San Juan, donde las escuelas y universidades enfrentan tensiones presupuestarias y pérdida de días de clase. Señalar responsables del pasado no alcanza: el Gobierno debe presentar una estrategia medible para que los próximos estudiantes no repitan el mismo resultado.