El crecimiento de Los Azules y Vicuña obliga a los bancos a revisar sus modelos de crédito para pequeñas y medianas empresas proveedoras de la minería sanjuanina. Referentes de Banco Nación y Banco Comafi plantearon la necesidad de evaluar flujos futuros y contratos, además de los balances históricos.
La compra de maquinaria, la ampliación de talleres y la contratación de personal requieren inversiones que muchas firmas locales no pueden afrontar con préstamos tradicionales. La experiencia de Vaca Muerta aparece como referencia para diseñar instrumentos adaptados a cadenas de valor que escalan rápidamente.
El acceso al financiamiento definirá cuánto de la inversión minera permanece en San Juan. Si sólo las compañías con gran respaldo patrimonial pueden anticipar capital, las pymes locales quedarán relegadas aunque cuenten con experiencia y capacidad técnica.
La flexibilización debe acompañarse con evaluación responsable y contratos verificables. Bancos, mineras y Estado tienen que compartir información y reducir incertidumbre, sin trasladar a las empresas pequeñas riesgos que nacen de demoras o cambios en los grandes proyectos.