La primavera de 2026 en San Juan tendría más lluvias, mayor nubosidad y temperaturas máximas más bajas que las habituales por la influencia de El Niño. El climatólogo Germán Poblete advirtió que la estación se adelantó y que el trimestre septiembre-noviembre presentará una dinámica inestable.
Los modelos ubican las mayores precipitaciones en el noreste argentino y el sur de Brasil, pero la provincia también espera efectos sobre el deshielo y el caudal del río San Juan. La magnitud sólo podrá estimarse con mayor precisión cuando avance la temporada y se conozca el balance entre escurrimiento, evaporación y filtración.
El escenario abre una oportunidad hídrica después de años de escasez, aunque también aumenta la necesidad de prevención. Embalses, cauces, defensas y sistemas de alerta deberán prepararse para variaciones que pueden beneficiar reservas y, al mismo tiempo, generar riesgos localizados.
La incertidumbre climática obliga a comunicar con prudencia: una proyección no equivale a una certeza. El valor del pronóstico está en anticipar decisiones sobre agua, producción y protección civil, con actualizaciones periódicas y datos públicos.