El 40,84% de quienes respondieron una encuesta digital de Tiempo de San Juan dijo usar tarjetas o préstamos para comprar alimentos y medicamentos o pagar servicios esenciales. El relevamiento reunió 2.603 votos y aporta una señal sobre el peso que adquirió el crédito para cubrir gastos cotidianos.
La segunda respuesta más elegida, con 26,85%, fue la financiación de indumentaria, tecnología, calzado o esparcimiento. Un 25,16% dijo no usar financiamiento o no tener deudas vigentes, mientras el 7,15% lo destinó a educación, alquiler o compromisos anteriores.
El resultado coincide con la advertencia de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa de que una parte creciente del crédito familiar se orienta a bienes básicos. La discusión enfrenta esa lectura con el argumento oficial de que el endeudamiento responde a decisiones privadas entre quienes ofrecen y toman financiamiento.
La consulta es abierta y no constituye una encuesta representativa de toda la población sanjuanina, por lo que sus porcentajes no deben generalizarse. Aun así, funciona como indicio de una tensión que requiere datos oficiales: cuando la deuda paga comida o salud, el problema deja de ser sólo financiero y pasa a medir la suficiencia de los ingresos.