La Unión Industrial de San Juan trazó un diagnóstico crítico en el Día de la Industria y sostuvo que la actividad no tiene condiciones para festejar. Su presidente, Leonardo De la Vega, afirmó que el sector acumula años de estancamiento y que el deterioro se profundizó desde 2023.
El dirigente señaló como principales obstáculos la baja demanda, los costos logísticos, la infraestructura, la presión impositiva y la competencia de productos importados. También aseguró que el costo de la energía aumentó 308%, una variación que ganó peso en las estructuras de gastos de las fábricas.
La advertencia tiene impacto económico y social porque la industria sostiene empleo formal, proveedores y cadenas productivas que no se recuperan rápidamente después de un cierre. La minería puede abrir oportunidades para firmas locales, pero no compensa por sí sola la debilidad del consumo ni los problemas de competitividad.
El diagnóstico necesita complementarse con indicadores verificables sobre producción, puestos de trabajo, cierres e inversión. Provincia, Nación y empresarios deberían discutir medidas con metas y plazos, para evitar que el Día de la Industria quede reducido a una sucesión anual de reclamos sin evaluación de resultados.