El empleo formal se redujo en 156.786 puestos durante el primer trimestre de 2026 frente al mismo período de 2025, mientras el sector informal incorporó 379.708 personas. Los datos, recopilados por Politikon Chaco y difundidos por Infobae, muestran que más argentinos consiguen ingresos mediante changas, cuentapropismo precario o una segunda ocupación.
Un informe del Centro de Estudios sobre Trabajo y Desarrollo de la Universidad Nacional de San Martín definió al mercado laboral como saturado. El salario privado promedio está 14% por debajo del nivel de hace diez años y la tasa de actividad llegó a 48,6%, pero la estructura productiva no genera suficientes puestos para absorber a quienes necesitan trabajar más horas.
El endeudamiento aparece como última respuesta. En abril, el crédito bancario a las familias era 77% mayor en términos reales que en noviembre de 2023 y los préstamos personales crecieron 176%, pero los pagos de capital e intereses ya consumían casi una cuarta parte del ingreso de los asalariados formales. Al mismo tiempo, aumentaron con fuerza la mora de tarjetas y créditos personales.
El problema no es sólo financiero: si los hogares toman deuda para cubrir gastos corrientes, subir tasas o refinanciar cuotas apenas posterga el deterioro. La salida requiere empleo registrado y salarios que recuperen poder de compra, además de actividad en sectores que demanden mano de obra; sin eso, la expansión del crédito puede transformar una urgencia mensual en una deuda permanente.