El avance de grandes proyectos de cobre reabrió en San Juan la discusión sobre cuánto debe captar la Provincia y cómo debe administrar las regalías para convertir recursos no renovables en desarrollo duradero.
Tiempo de San Juan repasó que la legislación nacional fija un techo del 3% sobre el valor boca mina, luego de deducciones permitidas. Veladero convirtió esos ingresos en una fuente relevante desde 2005 y las reformas provinciales posteriores ajustaron distribución y compensaciones por infraestructura.
La controversia está en la base de cálculo: sectores políticos y académicos sostienen que las deducciones reducen la participación pública, mientras las empresas afirman que el esquema ofrece previsibilidad para inversiones de alto riesgo y recuperación prolongada.
Con Josemaría, Filo del Sol, Los Azules y El Pachón, el volumen potencial crecerá de manera considerable. El debate no debería limitarse al porcentaje: fiscalización independiente, publicación de cálculos y destino verificable de los fondos serán claves para sostener legitimidad social.