Los activos argentinos cerraron una semana de corrección, con bonos soberanos y acciones en mínimos de aproximadamente tres meses y el riesgo país nuevamente por encima de 500 puntos. El movimiento combinó presión internacional, dudas sobre el financiamiento y una mayor sensibilidad al escenario electoral.
Infobae informó que los bonos en dólares volvieron a rendir cerca de 10%, alejándose del desempeño de otros mercados emergentes. En el frente cambiario, el dólar mayorista terminó en $1.499 y el Banco Central compró US$137 millones durante las cuatro ruedas operativas de la semana.
El contexto global es menos favorable porque los títulos largos del Tesoro estadounidense ofrecen rendimientos elevados y compiten con activos de mayor riesgo. Sin embargo, el desacople argentino también refleja factores propios: necesidad de refinanciar vencimientos, señales mixtas de actividad y la incertidumbre sobre la continuidad del programa.
Una baja puntual del riesgo país no reemplaza el acceso sostenible al crédito. La próxima licitación del Tesoro y la evolución de las tasas mostrarán si la tensión fue transitoria o si el mercado exige una prima mayor. Para la economía real, sostener tasas altas puede proteger el dólar, pero encarece inversión y capital de trabajo.