El Gobierno autorizó la licitación de las vías y la infraestructura de las líneas de carga Belgrano, San Martín y Urquiza por un plazo de 50 años. El proceso alcanzará 7.594 kilómetros, 16 provincias y cinco conexiones internacionales.
La Resolución 1350/2026 abrió el concurso a empresas nacionales e internacionales, aunque excluyó a compañías controladas por Estados extranjeros. Las ofertas se recibirán hasta el 11 de noviembre mediante la plataforma CONTRAT.AR.
El esquema prevé concesionar vías e inmuebles linderos y habilita como opción la compra de material rodante. Los adjudicatarios podrán aplicar al RIGI y obtendrán ingresos mediante peajes ferroviarios y explotación de activos logísticos, sin cánones ni subsidios estatales previstos.
La inversión privada puede recuperar capacidad de transporte, pero una concesión de medio siglo exige controles exigentes sobre tarifas, mantenimiento y acceso abierto. La competitividad exportadora no debe construirse a costa de un monopolio sin obligaciones verificables.