La expresión “farmear aura”, nacida de los videojuegos y amplificada por TikTok e Instagram, comenzó a formar parte del lenguaje cotidiano de adolescentes sanjuaninos. Describe acciones con las que alguien busca sumar carisma, seguridad o reconocimiento frente a otros.
Tiempo de San Juan registró que estudiantes de un colegio organizaron durante un recreo una competencia improvisada de poses y gestos. El video se viralizó y mostró cómo un código digital puede trasladarse rápidamente al espacio escolar.
La lógica incluye premios y castigos simbólicos: una respuesta ingeniosa puede sumar “aura”, mientras una situación incómoda puede hacerla perder. Ese puntaje imaginario mezcla humor, pertenencia grupal y exposición pública.
La tendencia parece liviana, pero también ofrece una ventana para conversar sobre presión social y reputación en redes. Comprender el código juvenil resulta más útil que ridiculizarlo, especialmente cuando la búsqueda de aprobación empieza a condicionar vínculos o conductas.