Challenger Gold actualizó la estrategia del proyecto Hualilán y decidió reemplazar gradualmente el procesamiento por terceros por una operación integrada con planta propia. La empresa apunta a retomar producción a comienzos de 2029.
Mining Press informó que habrá una transición de cuatro meses, búsqueda de un acuerdo de compra de mineral con Casposo y una campaña de exploración de unos 35.000 metros. La construcción de la planta se proyecta entre fines de 2027 y comienzos de 2028.
El cronograma depende de ingeniería, permisos, financiamiento y eventual ingreso al RIGI. La revisión reconoce que el modelo inicial no ofreció la sostenibilidad esperada, por lo que las fechas deben tratarse como objetivos y no como compromisos cerrados.
San Juan debería exigir información sobre empleo, agua, cierre, garantías y efectos de la transición sobre proveedores. Una planta propia puede capturar más valor local, pero también concentra riesgos que deben evaluarse antes de otorgar beneficios fiscales.