Movimientos sociales y sindicales convocaron para el jueves 20 de agosto a una marcha contra el endeudamiento familiar. La movilización partirá desde Paseo Colón e Independencia y llegará al Ministerio de Economía.
Infobae informó que la protesta busca instalar la crisis crediticia de hogares que usan tarjetas, préstamos y financiación informal para cubrir alimentos, servicios o alquileres. El reclamo combina ingresos insuficientes con intereses que agravan atrasos.
La deuda no es sólo un problema financiero cuando reemplaza salario y política social. Refinanciar sin recuperar ingresos puede postergar el incumplimiento, pero aumenta el costo final y deja a las familias expuestas a prácticas abusivas o exclusión bancaria.
El Gobierno y el Banco Central deberían publicar datos comparables sobre mora, refinanciación y costo efectivo por tipo de crédito. Sin diagnóstico y protección al consumidor, la respuesta quedará entre la represión del reclamo y soluciones parciales que no modifican el origen del problema.