Delincuentes ingresaron a la Escuela Juan José Castelli, en La Bebida, y se llevaron una pantalla de gas natural y útiles escolares. El hecho llamó la atención porque frente al establecimiento funciona una casilla policial con actividad permanente.
Según Tiempo de San Juan, el robo fue detectado durante las últimas horas y motivó actuaciones para determinar cómo se produjo el ingreso. No se informó todavía si había cámaras, alarmas o personal que hubiera advertido movimientos.
La cercanía de un puesto policial no garantiza prevención si no existen rondas, iluminación y protocolos de comunicación con la escuela. El caso obliga a revisar la cobertura efectiva, no sólo la presencia física de una estructura de seguridad.
Además de recuperar lo sustraído, Educación y Seguridad deberían relevar vulnerabilidades del edificio y publicar medidas concretas. Cada robo a una escuela afecta recursos públicos y condiciones de aprendizaje, por lo que la respuesta debe incluir prevención y rendición de cuentas.