La Cámara de Ferreteros y Repuesteros de San Juan espera que el aporte no reembolsable de hasta US$250 millones de Vicuña reactive ventas de herramientas, repuestos, seguridad e indumentaria. El sector ya registró pedidos de presupuestos, aunque todavía enfrenta demanda contenida y márgenes ajustados.
Diario de Cuyo recordó que los fondos estarían disponibles desde el 20 de diciembre y se administrarían mediante un fideicomiso para pagar certificados de obras. El acuerdo debe ser aprobado por la Cámara de Diputados y contempla infraestructura vial, hídrica, sanitaria, energética y social.
La expectativa comercial es razonable, pero el derrame no ocurre por sí solo. Si los contratistas compran fuera de la provincia o concentran pedidos en pocos proveedores, el volumen de obra puede crecer sin mejorar a la mayoría de los negocios locales.
La Provincia debería publicar licitaciones, adjudicatarios, cronogramas y participación de proveedores sanjuaninos. Medir compras, empleo y plazos de pago permitirá saber si el aporte construye una cadena local o sólo financia infraestructura para el proyecto.