El empleo asalariado privado registrado perdió 9.059 puestos en mayo y completó tres meses consecutivos de caída. La baja mensual fue de 0,15%, algo menor que en marzo y abril, pero extendió a doce meses el retroceso interanual.
Los datos oficiales citados por Tiempo de San Juan muestran un cambio hacia formas más frágiles de inserción: crecieron el monotributo y el trabajo en casas particulares, aunque no compensaron la destrucción de puestos asalariados.
Industria, comercio y construcción aparecen entre los sectores más golpeados. Un informe del CEPA calculó también una reducción de más de 30.000 empleadores desde noviembre de 2023, concentrada casi por completo en empresas de hasta 500 trabajadores.
La flexibilización normativa no crea empleo por sí sola. Para revertir la tendencia hacen falta demanda, inversión productiva y pymes capaces de sostener nóminas; en San Juan, los proyectos mineros deberían medirse también por puestos registrados y duraderos, no sólo por anuncios de contratación.