La Federación Económica de San Juan reconoció la mayor estabilidad de precios, pero advirtió que la debilidad del consumo impide planificar inversiones y sostener expectativas de recuperación en comercios y pymes.
Daniel Milla, presidente de la entidad, señaló a Tiempo de San Juan que la baja circulación de dinero y la pérdida de poder adquisitivo mantienen frenada la actividad. CAME informó, además, que las ventas minoristas pyme cayeron 3,8% interanual y 2,1% frente al mes anterior en julio.
La inflación mensual de 2,1% ofrece una referencia más estable, pero no equivale a reactivación. Para las empresas, previsibilidad también significa demanda, crédito accesible y capacidad de cubrir costos sin trasladarlos íntegramente a precios.
El sector deposita expectativas en la minería, aunque ese impulso no llegará automáticamente a todos los negocios. Para que la expansión se derrame en San Juan harán falta capacitación, financiamiento y reglas transparentes de compras locales, además de una recuperación más amplia de los ingresos familiares.