La minería argentina proyecta alcanzar exportaciones por US$36.250 millones en 2035, un salto de escala que ubicaría al sector entre las principales fuentes de divisas del país, según un informe difundido por Mining Press.
La estimación supone multiplicar varias veces el nivel registrado en 2025 y depende del avance de proyectos de cobre y litio, además de la continuidad de operaciones de oro y plata. San Juan concentra una parte decisiva de esa cartera futura.
Una proyección no equivale a ingresos asegurados: requiere financiamiento, infraestructura, permisos, precios internacionales y capacidad para construir y operar sin demoras. También exige distinguir exportaciones brutas de regalías, impuestos, empleo y compras locales.
El crecimiento puede aliviar la restricción externa, pero su legitimidad dependerá de controles ambientales, transparencia fiscal y desarrollo de proveedores. Medir sólo dólares exportados dejaría fuera la distribución territorial de beneficios y los costos que asumen las comunidades productoras.