McEwen informó una ganancia neta de US$9,6 millones en el segundo trimestre de 2026, frente a US$3 millones en igual período del año pasado. El balance volvió a ubicar a la mina San José, en Santa Cruz, como una fuente central de producción y efectivo para la compañía.
Mining Press detalló que la producción atribuible a la participación del 49% de McEwen en San José alcanzó 17.019 onzas equivalentes de oro, 24% más que un año atrás. La empresa recibió además US$58,2 millones en dividendos de la operación durante 2026 y elevó su proyección anual a entre 59.000 y 64.000 onzas equivalentes.
La mejora convivió con costos elevados: el costo de caja fue de US$2.466 por onza equivalente y el costo total sostenido llegó a US$2.913. El buen precio del oro y la plata sostiene la rentabilidad, pero también deja a la empresa expuesta a una corrección internacional y obliga a distinguir resultados financieros de mejoras operativas duraderas.
El flujo argentino financiará la expansión global de McEwen, que también participa en Los Azules, en San Juan. La discusión pública debería incluir cuánto valor queda en el país mediante salarios, compras, impuestos y regalías, además de la vida útil y el cierre de cada operación; una caja corporativa más fuerte no describe por sí sola el impacto territorial.