La incertidumbre electoral golpeó a los activos brasileños y dejó una señal de alerta para Argentina antes de su propio calendario de 2027. La Bolsa de San Pablo cayó 2,5%, los bonos retrocedieron y el dólar brasileño alcanzó su nivel más alto desde principios de julio.
Según informó Infobae, los bonos argentinos resistieron con leves subas y el riesgo país se mantuvo cerca de 466 puntos. Sin embargo, el Merval perdió 3,2% en pesos y 4,7% en dólares, mientras el dólar informal subió a $1.550 y las tasas locales continuaron elevadas.
La estrategia del Banco Central para contener la inflación combina absorción de pesos, títulos vinculados al dólar y menores compras de divisas. Ese esquema sostiene el tipo de cambio, pero también implica crédito caro, menor consumo y más sensibilidad ante cualquier cambio en las expectativas.
Brasil no determina automáticamente el recorrido argentino, aunque su peso comercial y financiero amplifica los contagios. La lección es que la estabilidad previa a una elección no puede descansar solo en tasas altas: requiere reservas, cuentas públicas consistentes y acuerdos políticos capaces de reducir la incertidumbre.