El Gobierno enfrenta un margen cada vez más estrecho para sostener el superávit mediante nuevos recortes y apuesta a una recuperación de la actividad y la recaudación. Consultoras privadas advierten que alcanzar un resultado primario de 1,4% del PBI en 2026 será más difícil si los ingresos no mejoran.
Según el análisis publicado por Infobae, cerca de dos tercios del gasto primario está indexado por ley, principalmente jubilaciones, pensiones y asignaciones. El resto incluye subsidios, funcionamiento, transferencias y obra pública, partidas que ya acumulan tres años consecutivos de reducción.
La recaudación de julio creció cerca de 1% real interanual, pero el salto estuvo influido por el corrimiento de vencimientos de Ganancias. Al mismo tiempo, el IVA aduanero, el impuesto al cheque, las contribuciones patronales y los derechos vinculados al comercio exterior mostraron retrocesos reales.
Confiar en una expansión futura evita definir nuevos ajustes hoy, pero traslada el riesgo al segundo semestre. La sostenibilidad fiscal exige separar ingresos permanentes de efectos de calendario y explicar qué partidas podrían modificarse si la actividad no responde, para que el superávit no dependa de recortes improvisados.