Agustín Añó, el conductor mendocino que ingresó con una camioneta a la Pampa del Leoncito y dañó su superficie, se presentó ante el Juzgado de Paz de Calingasta. Alegó que desconocía las restricciones y quedó formalmente vinculado al expediente contravencional.
Diario Huarpe informó que el juez Andrés Troche rechazó la idea de una zona sin advertencias: los accesos tienen carteles sobre actividades permitidas y prohibidas. Patrimonio deberá medir la gravedad del daño antes de que el tribunal determine responsabilidad y una eventual multa, cuyo máximo ronda $1 millón.
La camioneta seguirá enterrada y bajo custodia coordinada por Gendarmería y la Policía, porque retirarla ahora podría ampliar el impacto sobre un suelo saturado de agua. La decisión protege el área, pero también expone cuánto depende la respuesta de controles posteriores a un daño que ya ocurrió.
El expediente deberá establecer responsabilidades con garantías, pero el monto máximo anticipado luce bajo frente a un patrimonio natural cuya recuperación no puede calcularse sólo en pesos. La Provincia necesita revisar sanciones, señalización y vigilancia para que la protección no dependa de la buena voluntad de cada visitante.