Cerca de 90 sanjuaninos quedaron inmovilizados durante varias horas cuando regresaban de Las Leñas por la Ruta 222. La lluvia, las placas de hielo y varios vehículos atravesados bloquearon el corredor, aunque los dos micros que transportaban al contingente no sufrieron despistes.
Tiempo de San Juan informó que la espera se extendió durante la madrugada y generó incertidumbre entre los pasajeros. Una vez despejada la caravana, las unidades retomaron el recorrido y llegaron a San Juan después de las 8.30 sin personas heridas.
El episodio terminó sin consecuencias graves, pero vuelve a mostrar la vulnerabilidad de los viajes a zonas de montaña cuando cambian las condiciones meteorológicas. Los protocolos privados resultan importantes, aunque dependen también de información vial oportuna, controles y capacidad estatal para asistir y despejar rutas.
Empresas y organismos de seguridad deberían revisar comunicaciones, equipamiento y criterios de salida antes de cada excursión invernal. Informar con precisión a pasajeros y familiares durante una contingencia es parte de la prevención y evita que una demora prolongada se transforme en una emergencia mayor.