Las ventas de autos usados cayeron 12,2% interanual en julio y los precios comenzaron a corregirse por la competencia de los vehículos 0 km. Las bonificaciones, el mayor stock y la financiación a tasa cero cambiaron un mercado que hasta hace pocos años operaba con faltantes y sobreprecios.
Datos de ACARA citados por Infobae muestran que siete de los diez modelos usados más vendidos perdieron entre 11% y 15% de operaciones. Los concesionarios sostienen que un vehículo de pocos años necesita una diferencia amplia frente al nuevo para compensar tasas de financiación que rondan entre 45% y 50%.
Las listas oficiales y las plataformas digitales dejaron de reflejar con precisión los valores de cierre. Mientras algunos 0 km se venden entre 20% y 30% por debajo del precio sugerido, los propietarios que mantienen pretensiones anteriores no encuentran compradores.
El reacomodamiento beneficia a quien compra, pero también revela consumo débil y presión sobre vendedores que necesitan liquidez. La normalización del mercado exige referencias transparentes de precio y crédito sostenible; reemplazar la escasez por descuentos agresivos no garantiza por sí solo una recuperación estable del sector.