La productividad laboral argentina mejoró 3,7% entre 2023 y 2026 después de una década dominada por retrocesos, según un análisis basado en datos del INDEC sobre PBI real por hora trabajada. El índice general pasó de 93,1 puntos en 2023 a 96,5 en el primer trimestre de este año.
La recuperación fue muy desigual: minas y canteras avanzó 30,7% desde 2023, el agro 29,4% y la intermediación financiera 24,1%. En cambio, la construcción cayó 8,2%, el comercio 5,8%, hoteles y restaurantes 5% y la industria manufacturera 3,2%.
Infobae advirtió que parte del repunte responde a una reducción de horas trabajadas más rápida que la caída de la producción durante el ajuste. En ese caso, el cociente mejora sin que necesariamente aumenten el empleo, los salarios o el bienestar de los hogares.
La productividad es indispensable para sostener mejores ingresos, pero sólo se consolida con inversión, tecnología y formación. El desafío es extender el avance de minería, agro y finanzas hacia actividades intensivas en empleo; de lo contrario, el promedio positivo puede ocultar una economía más eficiente en pocos sectores y más frágil para el resto.