El aumento del caudal en Calingasta obligó a inhabilitar una pasarela y dejó con accesos restringidos a familias de Hilario, Colón y La Isla.
Diario de Cuyo informó que la asistencia debió cruzar el río a caballo mientras se mantenía activo el sistema de resguardo del puente. El episodio volvió a mostrar la fragilidad de la conectividad rural ante crecidas repentinas.
La emergencia necesita seguimiento hasta restablecer un paso seguro, pero también una solución estructural. Provincia y municipio deberían publicar plazos de reparación, rutas alternativas y criterios de alerta para que el aislamiento no dependa de respuestas improvisadas.