La recaudación tributaria de julio creció entre 1,1% y 1,3% interanual en términos reales, pero el resultado estuvo explicado en gran parte por la postergación del pago de Ganancias de personas humanas. ARCA informó ingresos cercanos a $23 billones, con un aumento nominal del 35,1% frente a una inflación estimada del 33,5%.
Según el relevamiento publicado por Infobae, Ganancias DGI subió entre 23,3% y 26% real anual y aportó más de un tercio de la mejora. También avanzaron Bienes Personales y Combustibles, mientras los débitos y créditos bancarios, los derechos de importación y los recursos de la Seguridad Social mostraron caídas reales.
La distribución fue desigual: los recursos del Gobierno nacional retrocedieron 3% real, mientras las transferencias automáticas a provincias aumentaron 8% por el peso coparticipable de Ganancias e IVA. El dato mejora el ingreso provincial del mes, pero no corrige la debilidad de los tributos ligados al empleo y la actividad interna.
Consultoras privadas proyectan que el impulso no será sostenible y que 2026 podría cerrar con una caída real de alrededor del 5% en recursos tributarios. El salto de julio, por lo tanto, debe leerse como un efecto de calendario antes que como evidencia de una recuperación fiscal consolidada.