El diputado nacional Cristian Andino no podrá seguir por pantalla la audiencia de la causa del Acueducto Gran Tulum. La jueza Mónica Lucero volvió a rechazar el pedido de su defensa para que participara de manera virtual y ratificó que deberá presentarse en persona el 10 de noviembre a las 14.30, según informaron Diario de Cuyo y Diario Huarpe.
La defensa, a cargo del abogado Guillermo Toranzo, había argumentado que el legislador tenía compromisos en el Congreso. Ante la primera negativa presentó un recurso de revocatoria, un planteo de nulidad y una apelación subsidiaria. Ninguno prosperó: Lucero mantuvo la exigencia de presencialidad.
Andino dijo que va a acatar. “Por supuesto que estoy y siempre estaré a disposición de la Justicia”, afirmó, y aseguró que todas sus cuentas “fueron siempre aprobadas por los organismos de control”. Pero en el mismo mensaje cargó contra los fiscales: habló de una “clara intencionalidad política de desprestigiar mi figura” por una función que ejerció hace 11 años, y justificó el pedido de Zoom en su trabajo en la Comisión de Presupuesto de Diputados.
El dato político es que la causa se sigue jugando en dos tableros. Mientras la jueza provincial ordena la audiencia, en Comodoro Py el fiscal Sebastián Gómez, de la UFI Delitos Especiales, fue notificado de una denuncia penal en su contra, y el fiscal general Guillermo Baigorrí salió a defenderlo. Que un imputado con fueros pida no presentarse y a la vez denuncie persecución no es nuevo; lo que sí está claro ahora es que la Justicia sanjuanina no le aceptó un trato distinto al de cualquier citado.